marzo 19, 2007

Nunca perder la causalidad, eso me diría una amiga...

En esta oportunidad quiero analizar un tema que me tiene un tanto preocupado. Resulta que últimamente a raíz del famoso transantiago y sus consiguientes atochamientos en el metro, ha resurgido uno de los temas más antiguos de los que tenga memoria respecto a las vicisitudes de la locomoción """"Colectiva"""", LOS AGARRONES!!!!!!!!!!!
¿Qué es un agarrón?, ¿Qué significa un agarrón?. Bueno, para intentar dar respuesta a estas interrogantes debemos, como ya es costumbre comenzar por el comienzo...
Un agarrón es el acto de TOCAR, de forma """"""obscena"""""", las partes pudendas de las otras personas con la mano. Es menester añadir en este momento que el fenómeno no sólo se reduce a los agarrones anteriormente definidos, sino que la queja ciudadana también indica que habrían MOVIMIENTOS y FROTACIONES indebidas en las horas punta del recorrido de la locomoción colectiva, específicamente del metro.
Para ser exhaustivo a la hora de analizar el fenómeno, creo necesario romper con la decencia de mis dedos que me prohibía describir estos conceptos, arrojándome a la pedagógica práctica del detalle del fenómeno.
En primer lugar, estos movimientos y frotaciones pueden ser de diferente naturaleza, pueden ser imitaciones de la cópula, donde un hombre se pone detrás de una mujer (en la mayoría de los casos) y comienza a realizar bamboleos de tipo coital sobre los glúteos de ésta, frotando su pene enfundado en la ropa que lleva puesta. Obviamente como el pudor es generalizado, éste movimiento de frotación y punsión se disfraza y excusa según los movimientos que realiza el tren cuando está en movimiento. Si bien, acabo de describir la forma coital del "FROTAGE", éste puede llevarse a cabo en cualquier posición en que esté la mujer o el hombre en algunos casos, lo importante para consumar el frotage, es que el pene del actuante se frote con alguna parte del receptor (piernas, hombros, cara, cabeza, brazos, etc.).
Por tanto, ya que tenemos una perspectiva de lo que son los hechos, pasemos a revisar las significancias de éstos hechos.
En primer lugar, es preciso considerar que la realización de este tipo de actividades en la locomoción colectiva están sancionadas, tanto formalmente, como por el juicio informal de las personas en general. Precisamente, fueron las mujeres las que lanzaron el grito de alerta sobre este tipo de situaciones, exigiendo un cese al fuego sexual en los vagones del metro.
Si la pregunta consiste en cuestionarse sobre las significancias que tienen estos hechos, es preciso comprender un extenso correlato socio-cultural en el que se inserta la sociedad en la que vivimos. Sería materia para un libro el tratar a fondo este tema y los hay de hecho. Por tanto, invito en esta ocasión a remitirse al "factum".
Es un hecho en primer lugar que el frotage y los agarrones existen en el metro. En segundo lugar, es un hecho que la mayoría de la personas que son """"Victimas"""" de estos actos, están en profundo descontento con la situación, principalmente mujeres.
El hecho de que sean precisamente mujeres las """agredidas""" y que sean hombres los """agresores""" da para un análisis de género muy contundente, que me encantaría pero por cuestiones de tiempo y espacio no me puedo permitir en este momento.
¿Qué hace que una mujer se sienta agredida por el frotage o el agarrón?. Esta pregunta tendría una respuesta muy sencilla y es que estos actos se realizan de manera furtiva y sin el consentimiento de la persona """afectada""". Pero, ¿Alguna mujer daría su consentimiento para que un hombre u otra mujer llevara a cabo este tipo de actos consigo?, pareciera ser que sí, a sus parejas, las cuales son personas que han sido """cuidadosamente""" escogidas para tener acceso a sus cuerpos de formas que están vedadas para otros individuos de la sociedad. Pero, estas mujeres permiten que sus parejas realicen este tipo de actos en la locomoción colectiva con ellas?. Pareciera que no y aquí se pone interesante la cosa.
Si analizamos de forma estricta la geografía de estos actos que el pudor y la decencia denostan, nos encontramos con que se trata simplemente del contacto de dos cuerpos en una instancia que lo propicia, debido a la escases de espacio y la multitud, se supone que técnicamente no es diferente a tocar con la mano el hombro de una persona o cualquier otra parte del cuerpo del otro. Pero lo cierto es que la diferencia está en que las zonas corporales involucradas en éste fenómeno son las llamadas "Zonas pudendas", zonas del cuerpo sumergidas en la vergüenza y el pudor por nuestra querida herencia cultural, son especies de zonas prohibidas al tacto porque recuerdan al sexo y el sexo en público es el horror máximo.
Dado lo anterior, este fenómeno que vemos se trata de una intromisión perniciosa en la decencia de las mujeres, el agarrón y el frotage simulan y hacen referencia en público a contenido sexual, por tanto, el vejamen para quien lo """"sufre"""" es brutal.
Hasta el momento, todo va ordenado y tiene mucho sentido. Sin embargo, hay algo que nunca me ha dejado de llamar la atención cuando pienso en las vicisitudes del pudor y la decencia. Resulta que si debemos entender que existen zonas prohibidas, solamente mostrables y tocables en privado, ojalá en una cama y en el contexto de pareja, no me explico porqué las mujeres en éste caso particular como víctimas de ésto adscriben tan fuertemente al dispositivo social de estimulación erótica.
Resulta que entendemos que las mamas, las nalgas y la vulva son en la mujer lugares relativizados al sexo y por tanto, prohibidos en un contexto público, el cual resguardan con profundo celo, dado es el caso de las denuncias por los analizados agarrones y frotage. Entendiendo eso, me pregunto porqué estas mismas mujeres performatizan el rol de objetos sexuales de una sociedad machista, donde ellas son vistas en tanto objetos de estimulación erótica para un hombre. Esta performatización se puede apreciar en todos lados, si uno pone atención a las señales, lo puede advertir. Está en la TV, en los diarios, revistas, anuncios publicitarios, etc. La mujer siempre puesta en función de objeto sexual, a veces de manera explícita (Cervezas, desodorantes, perfumes) y otras más solapadamente.
Para entender lo que digo, no hay que mirar más allá de las caras de calientes, de los potos en cámara y los movimientos sexuales en los bailes, es incluso tan simple como la ropa que se viste. La ropa de las mujeres, está pensada para resaltar precisamente esas zonas prohibidas, los escotes, la ropa ajustada, los glúteos altos, etc. Todo en el vestuario de mujer llama al sexo y perse, el vestuario es para llevar a cabo el diario vivir, se trataría de una permanente exposición sexual, donde el parámetro de belleza está dado por la mejor insinuación y ofrececimiento a la mirada del expectador hombre en éste caso. No se trata de que las mujeres andan por la calle buscando sexo, no es que se vistan para conseguir sexo, al menos no es consiente o no quieren hacerlo consiente. La performatización de objeto sexual está tan arraigada y bien instalada que las mujeres visten sus ropajes de sexo publicitario de manera normal y han asimilado éste ofrecimiento de las zonas pudendas a la belleza, concepto de altísima significancia y completamente alejado de ésta publicidad de la carne.
¿Porqué el título de la entrada?, porque es preciso jamás perder la causalidad, lo importante radica en retenerla, que la declaración explícita de la búsqueda de sexo en la performance femenina de la sociedad sea inconfesable para éstas, no quiere decir que esa no sea su naturaleza.
Quisiera aclarar que no estoy validando los agarrones y el frotage en la locomoción colectiva como práctica válida, puesto que si bien hay una incitación al sexo en el aire. Clara, pero no por eso menos contradictoria es la norma que prohibe el acercamiento y la reproducción del sexo en éstos espacios.
Más adelante analizaré el fenómeno desde el punto de vista de los hombres, otro caso de contradicciones y absurdos en los cuales se ha extraviado la causalidad, quizás de manera aún más grave que en el caso de las mujeres.

3 Comments:

Blogger virgendelojo said...

Hello!
Análisis en un principio fascinante y original, pero que luego decae con una interpretación muy liviana de la mujer "como objeto sexual". Me parece interesante la propuesta de la apropiación metafórica que hacen las mujeres de sus cuerpos, pero no desarrolla y pareces hasta machista y generalizas. Que pasa con las mujeres que sienten la ausencia de sus pechos o nalagas y más importante no ocurrirá algo similar con el el "paquete" masculino.
De todas formas muyy interesante.

Byebye

11:37 a. m.  
Blogger Heru said...

Que interesante crítica, de hecho una de las cosas que más me asusta al escribir en el blog, es que no los releo y a veces pueden entenderse cosas terribles por eso. Te responderé en tu blog, para que sea más personalizado y desde luego, muchas gracias...

5:30 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Comunicaciones CUDS

Hola, somos de la Coordinadora Universitaria por la Diversidad SExual y nos interesa publicar tu artículo en nuestra página, ya que posee actualidad y puede aunar al debate.

Esperamos tu pronta respuesta a cuds_chile@hotmail.com

Bye

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9:35 a. m.  

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