De la opereta, el juicio y la vacuidad de la vida...
La vida se nos presenta en tres dimensiones complejas y superpuestas, el ordenamiento de éstas va a depender de la subjetividad expresada en las miradas de quienes la observen. El soñar, el mutar y el logro del equilibrio obedecen a la ilusión de consistencia en la vida de las personas, la misma ilusión que hace que todos los días encontremos un motivo para abrir nuestros ojos y pensar un futuro mejor. Es en base a este planteamiento diario y de vital importancia para nuestras patéticas motivaciones, que siento mi mente asaltada por las palabras del mismo Heidegger cuando criticara esta ilusión, dándonos una exquisita bofetada de existencialismo al decir que la vida de las personas se sustenta en la nada, que todas nuestras motivaciones no dejan de ser castillos de arena sobre ridículas nubes que nos impiden advertir que sólo nacemos para morir.
Susurros en mi mente... estas eruditas frases me hacen sonar campanas en la mente como diría mi querida amiga Yasmilia y desatan oscuridades en mi interior, es como si el mismo Seth se apoderara de mí, o quizás es Aphopis, si así fuera me sería mucho más difícil confesarlo, créanme..
¿Seremos tan desgraciados?, ¿Acaso como diría Rousseau somos en el fondo buenos?. Siiiiii, y Nooooo, primero que todo, somos todos unos desgraciados portadores de sofisticadas máscaras de teatro kabuki, sonrisas estereotipadas, relaciones humanas al borde del colapso producto del odio encarnizado que nos tenemos unos a otros (debo reconocer que pocas cosas fomentan más mi narcisismo que ver a la gente enfurecer... Adoro ver aflorar la animalidad oculta entre tanto pudor y reírme de la bajeza de tal expresión, jijijijijii). Por otra parte, un NOOOOO rotundo. ¿Buenos los seres humanos?, jajajajajaja, ¿Qué es ser bueno?, acaso ser bueno, simpático e inteligente más que un parámetro objetivo, no es acaso una atribución arbitraria de tipo espejo, claro que sí. Inteligente es quien piensa como yo considero que debe de pensarse, quien piense que estas líneas son de un estúpido depresivo le encontraré muy poco inteligente, si no hacen lo que yo quiero y cuando yo quiero no los voy a querer, acaso uno cuando ama a alguien ama a cada momento y por todo, una vil mentira, uno ama cuando el otro hace lo que yo quiero que haga, no nos relacionamos con el otro en sí mismo, sino con la proyección de uno mismo expresada en su forma de actuar y más amaremos, mientras más el otro se mimetice conmigo y por último definitivamente lo mismo corre para la simpatía.
Parece terrible, mis palabras están para el libro de los muertos, justo antes de que Ammyt tenga su cena con nuestros perniciosos corazones. Sin embargo, el gran punto para soportar la vacuidad de la vida está en una sola cosa: EL ANK, el preciso encontrar el Ank para que el aliento último en su viaje haga que la medida ofrecida en la balanza sea menor a la pluma, la justicia de voz a de ser entendida como el comprender el porqué de nosotros, algo así como el pensamiento transideológico, sólo así, habrá de caer de una buena vez el telón y dar por concluida la opereta de nuestra vida.
Pero como soy un pesimista en estas materias y tengo fuerte convicción de que el logro de esto es casi imposible, les invito cordialmente a unirse al Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria (VHEMT), créanme, es lo mejor que podemos hacer, tanto para nuestro entorno, como para nosotros mismos.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home