octubre 05, 2009

Minique Wittig, 1977

Tus dientes uno tras otro y/o los arranco, tus incisivos minúsculos cortos y cuadrados tus caninos muy desarrollados bien pintiagudos tus molares pequeños los tengo ante m/í, uno tras otro los miro brillar, están arrancados con sus raíces, a quién hacerle ofrenda de ellos sino a Safo la muy lejana diciéndole que ensartados constituyen el más vivo collar que hayan contemplado hasta hoy ojos femeninos. Y/o te pregunto quién de ti o de m/í va a llevarlo, tú separas tus labios m/i muy mutilada sobre tus sanguinolentas encías, y/o meto m/i lengua en cada uno de los alvéolos uno tras otro, y/o compruebo tus heridas, m/is labios m/is dedos reciben tu sangre, con m/i boca con m/is manos y/o marco sobre tu cuerpo trazos y trazos rojos, tu boca sangra sin cesar, tú no te quejas m/i muy silenciosa, tú m/e miras fijamente mientras que con absoluta angustia y/o recubro tu cuerpo de grandes señales, mientras mi piel se eriza, mientras y/o tomo entre mis dientes intactos los pequeños jirones de carne arrancada, mientras tú m/e sonríes horriblemente tú de todas la más bella.